Hace unos diez días, mientras buscaba en internet distintas rutas para hacer en suecia encontré una página que hablaba sobre el Vätterrundan (que en español significa "vuelta al Vättern" (el Vättern es el segundo lago más grande de Suecia). Resulta que a finales de Junio se celebra en Suecia esta carrera recreativa alrededor del lago. El recorrido total es de 300 km y el primero que llega a meta suele hacerlo en unas 18 horas (con paradas incluidas para comer y descansar, que por eso es "recreativa" y no "competitiva").
La cuestión es que sin tener ninguna preparación física, me compré mi equipo de acampada (backpack, aislante, y tienda de campaña) para pasar dos o tres días en mitad del campo (la acampada libre en Suecia está permitida) mientras que rodeaba el lago Vätern.
Así que el sábado por la mañana (tras el ABBA Party) me dirigí rumbo a Motala para comenzar mi aventura. Evidentemente iba solo (la gente normal no suele hacer este tipo de locuras).
Ya en los primeros kilómetros me di cuenta de que el equipaje era demasiado pesado como para hacer todo el recorrido, pero la cuestión era expirementar por primera vez lo que es el ecoturismo, así que daba igual terminar todo el lago o no.
Mi primera parada fue en Vadstena, a unos 15 kilómetros de Motala.
Mi segunda parada oficial fue en Hästholmen. Antes de grabar me estuve peinando con el agua del lago, esa es la explicación a los pelos que tenía.
La siguiente parada y última ciudad del día fue Hödeshög. Os dejo un video del pueblucho. En realidad fue lo más feo que vi.
Y para finalizar el día, un poquito de acampada. Pensaba acampar en mitad de un bosque, pero por el camino estuve hablando con mi madre y se quedó bastante asustada al saber lo que estaba haciendo, así que me pidió que me quedara en algún sitio y no pasara la noche en mitad del campo. Al salir de Ödeshög vi un cartel indicando la dirección de un camping. Seguí las direcciones y tras unos 20 minutos llegué al supuesto camping. Digo supuesto porque allí no había nada que distinguiera el camping del resto de propiedades. De hecho, me fui a dar una vuelta y cuando estaba andando me grita un hombre -Ey! ¿Qué haces en mi jardín?- Miré alrededor y le dije -¿Esto no es el camping?- y me respondió que no. Le pregunté entonces si lo otro que había al lado era camping, y me dijo que tampoco. La cuestión, que aquello era campo abierto, ni vallas, ni ningún tipo de delimitación. Pero bueno, me sirvió para decirle a mi madre que estaba durmiendo en un "camping".
Una vez tuve todo preparado, recogí un poco de leña y me hice una barbacoa de salchichas, pero una barbacoa a fin de cuentas.
Me tuve que levantar por la noche para ir al servicio y aquello daba miedo. No había visto más oscuridad en toda mi vida. Eso sí, miré al cielo (completamente despejado) y fue impresionante. Nunca había visto el cielo tan lleno de estrellas como aquel día.
A la mañana siguiente recogí todo mi campamento y continué con mi viaje. Aunque el primer día no estuvo mal, el segundo fue mucho mejor.
Los paisajes fueron mucho más impactantes, pues durante casi todo el trayecto no perdía de vista el lago. El único inconveniente es que estaba considerablemente más cansado y bastantes subidas y bajadas comenzaron a adornar mi camino.
La cuarta parada de mi viaje fue Gränna, una ciudad preciosa a orillas del Vättern. Decidí terminar mi viaje allí, cogerme un autobús para Linköping y terminar mi aventura, pero... entonces llegó la incompresinble incompetencia del sistema sueco. Justo cuando me voy a montar en el autobús y voy a meter la bici en los arcones inferiores, que estaban totalmente vacios, el conductor me dice que no puedo meter la bici. Le digo que en los autobuses que me he montado me habían dejado, y me dice que lo sentía pero que no podía.
Seguramente os pensaréis que lo de llevar la bicicleta fue improvisación, pero no!!! Pregunté en la oficina de turismo y en la estación de trenes y autobuses (dos veces y en días distintos) si se podían llevar bicis en los autobuses y en todos los sitios me dijeron que sí, que no había problema.
Le pregunté entonces al amable conductor que qué podía hacer para llegar a Linköping con la bici, y el señor me dijo "I don´t know" mientras que esbozaba una sonrisa burlona en su cara. Jilipollas!!!, pensé (perdón mamá, pero se lo merecía).
El caso es que no me quedó otra que llegar hasta Jonköping, y así lo hice. Cuando llegué a la estación central pregunté otra vez lo de la bici y me volvieron a decir que no, que no me la podía llevar.
Así que finalmente decidí dejar la bici en la estación, irme a Linköping y volver en cinco días, pues nos íbamos a alquilar un coche para ir a Estocolmo, y ya de camino me lo alquilaba un día antes e iba a buscar mi bici. Con todo el dolor de mi corazón tuve que despedirme de ella. Os dejo aquí mi profunda conversación.
Con un poco de pena por tener que dejar mi bici en Jonköping hice el último video de mi viaje en el dur del lago.
Esperé un par de horas a que saliera el autobús y cuando se acercó la hora... mi suerte personal, la que nunca me falla cuando más necesito de ella... APARECIÓ! Puesto que había mucha gente, pusieron dos autobuses en vez de uno. Uno de ellos que fuera directamente a Estocolmo, y otro con la gente que iba solo a Linköping. A mí me tocó el segundo, así que me tuve que cambiar de autobús. Cuando solté las cosas y le estaba enseñando el billete al conductor, decidí preguntar por última vez si podía llevar la bici o no. El conductor me dijo que por qué no (pues eso digo yo!! por qué leches no me dejaban si había espacio de sobra para equipaje), así que le dije que me esperara dos minutos que iba a por ella y la traía. Y así fue: fui a por mi bici con una sonrisa de oreja a oreja y la metí en el autobús!
Llegamos a Linköping en una hora y media, con un poco menos de peso en la maleta pero con una experiencia enreiquecedora más dentro de mí. Señores, esto es mi Erasmus, es mi año!
La costa este del Vättern queda conquistada!
miércoles 30 de septiembre de 2009
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Muy guapo el viaje tio, estas cosas son las que a mi me gustan. Eso de hacer un viaje en bici tiene que ser una buenisima experiencia
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